Un Nuevo Comienzo para una Bodega con Más de 100 Años
La historia moderna del Bar Bodega Quimet y de la Bodega Nulles comienza en el año 2010, cuando los hermanos David y Carlos Montero decidieron embarcarse en un proyecto muy especial: recuperar bodegas históricas de Barcelona y devolverles su esencia original. Su primer proyecto fue Bar Bodega Quimet, una joya del barrio de Gràcia que volvió a la vida gracias a su visión y respeto por las tradiciones catalanas. Tras años dedicados a preservar estos espacios emblemáticos, en 2025 recibieron la oportunidad de restaurar una antigua bodega del barrio de la Sagrada Familia. Era un lugar lleno de memoria, con más de un siglo de historia y un enorme valor emocional para el barrio: la histórica Bodega Nulles.
Los hermanos vieron en ella no solo un negocio, sino una responsabilidad: mantener viva la identidad de un comercio que formó parte del tejido social del barrio durante generaciones. Su proyecto se centra en respetar el pasado, actualizar el presente y conservar el alma del local: el vino, la conversación y la cocina catalana auténtica. Esta familia se enfoca en brindar una experiencia original ofreciendo lo siguiente:

Conoce un poco más de nosotros
Una de nuestras pasiones son la recuperación de las bodegas de barrio. Unimos aromas y sabores ancestrales, sonidos de nevera de madera, mesas de mármol y productos de primera.

Carlos Montero

David Montero

Eva Salazar

Memoria Familiar y Tiempos Difíciles
Durante la Guerra Civil, la bodega fue el refugio emocional de la familia. Como testimonio de aquellos días, la trastienda aún custodia un antiguo armario con tres botellas de Chartreuse que nunca se abrieron: el abuelo Pere las reservó para celebrar el regreso de su hijo del frente, un reencuentro que jamás sucedió. Años después, bajo la dirección de su hija y su yerno —padres del último propietario—, el negocio resurgió apostando por la venta a granel de aceite de oliva y la introducción de cavas traídos directamente de Nulles.
Hacia la década de 1980, Lluís Guàrdia, nieto de los fundadores, impulsó una reforma integral para ampliar el negocio, integrando el espacio que anteriormente funcionaba como vivienda. Con esta renovación, la bodega comenzó a ofrecer una cuidada selección de vinos, embutidos y quesos premium, permitiendo a los clientes disfrutarlos en su propia zona de degustación.


El Renacimiento de Bodega Nulles
Hoy, gracias al proyecto de los hermanos Montero, la bodega vuelve a abrir sus puertas respetando su alma original.
El espacio se ha renovado sin perder su carácter: cocina catalana, vinos a granel, tapas tradicionales y un ambiente cercano que honra a las antiguas bodegas de barrio.
Bodega Nulles es ahora un puente entre dos tiempos:
📍 La memoria de 1916
📍 La visión y el compromiso del 2025
Una bodega que revive para seguir siendo un lugar de encuentro, tradición y buen vino.

